Reseña: Puerto Rico

Portada Puerto Rico

Tras la reseña de Patchwork llega otro de los juegos que compramos en el festival de Córdoba, Puerto Rico. Puerto Rico es un juego en el que nos pondremos en el lugar de los colonos de la isla, manejando las tierras y sus habitantes para conseguir hacernos más ricos y llevarnos a la victoria. Es un juego para 2 a 5 jugadores de una duración de unos 90 minutos.

¿Cómo jugar?

Para jugar a Puerto Rico debemos en primer lugar montar el tablero. Cada jugador tiene su propio tablero con dos partes: una inferior en la que irán las plantaciones y otra superior en la que pondremos los edificios.

Además, habrá un tablero central del que podremos comprar los edificios que añadiremos a nuestro propio tablero.

En cada turno, el jugador inicial escoge un personaje de los siete disponibles y realiza su acción (con un privilegio) y da al resto de los jugadores la opción de realizar también esa acción. Después, el siguiente jugador elige otro personaje, realiza su acción con privilegio y da a los demás la opción de realizarla.

Los personajes son los siguientes:

  • El colonizador: Cada jugador roba una plantación y la pone en su isla. El colonizador puede robar y poner en la isla una cantera en lugar de la plantación.
  • El alcalde: Cada jugador toma colonos y los pone en las fichas de su tablero de jugador. El alcalde puede tomar un colono adicional de la reserva.
  • El constructor: Cada jugador puede construir un edificio. El constructor paga un doblón menos
    por construir un edificio
  • El capataz: Todos los jugadores toman mercancías de la reserva. El capataz toma un barril adicional de mercancía de la reserva.
  • El mercader: Cada jugador puede vender 1 mercancía en la casa de comercio. El mercader gana 1 doblón adicional cuando vende.
  • El capitán: Los jugadores deben cargar mercancías en los barcos cargueros, ganado un punto por cada mercancía. El capitán gana 1 PV adicional.
  • Los buscadores de oro: El buscador de oro y sólo él o ella toma 1 doblón del banco

En cuanto a los edificios, encontramos tres tipos.

  • Hay edificios de colores que se corresponden con los colores de las plantaciones y nos ayudan a sacar beneficio de ellas. Por ejemplo, sólo podremos sacar azúcar si tenemos un colono en la plantación de azúcar y otro en la azucarera
  • Hay edificios lilas pequeños que nos ayudan a pasar por alto una de las reglas del juego (guardar mercancías de más, llevarnos un colono extra, etc.)
  • Hay edificios lilas grandes que dan puntos al final de la partida.
Tablero Puerto Rico

Tablero Puerto Rico

Al terminar cada ronda, se devuelven los personajes al centro y se pone un doblón sobre aquellos que no se hayan escogido en esta ronda. Se rellena el barco de los colonos y vuelta a empezar.

La partida acabará al final de la ronda en la cual se cumpla al menos una de las siguientes condiciones:

  • que al final de la fase del alcalde no queden suficientes colonos para rellenar
    el barco de los colonos
  • que durante la fase del constructor, al menos un jugador construya en su
    duodécima casilla de ciudad
  • que durante la fase del capitán se use la última ficha de puntos de victoria.

Cada jugador debe sumar:

  • el valor total de sus fichas de PV (incluyendo los que haya anotado en papel si se acabaron en esa ronda)
  • el valor de PV de sus edificios (el número de color marrón rojizo que figura en
    la esquina superior derecha del edificio)
  • los PV adicionales por sus edificios grandes que estén ocupados.

El jugador con más puntos de victoria es el ganador.

Mis consejos

El juego es largo, pero no da tiempo a hacer todo lo que quieres hacer, así que ten en cuenta que el tiempo va a ir siempre en tu contra. Igual que ocurre en Agrícola parece que te va a dar tiempo a todo y de repente ¡pum! se ha acabado la partida.

Ten en cuenta, aparte de tu juego, el de tus rivales. A veces ganar no es sólo ganar, sino hacer que los demás no te ganen.

 

Cosas buenas: Es un juego de gestión de tiempo y recursos, de los que sabéis que me gustan a mí, así que eso ya le da puntos. Aunque parezca un juego sin interacción a medida que juegas te das cuenta de que sí que tienes que estar atento al resto y puedes interaccionar con ellos. A pesar de ser un juego largo se aprende muy fácilmente. Además, hablando y leyendo la opinión general es que es un juego que perdura en el tiempo y al que siempre apetece jugar.

Cosas malas: El espacio y el montón de fichitas diminutas que tiene (sobre todo los colonos) hace que recoger, una vez más, sea (ironía) la parte más divertida del juego.

 

Nota de Carmen: Un 9

 

Creo que no me dejo nada, pero si tenéis alguna duda estaré encantada de responderla en los comentarios.

 

Un saludo, ¡y hasta dentro de dos semanas!

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