Reseña: No Game Over

En esta nueva reseña vamos a hablar de No Game Over. En este juego de cartas utilizaremos personajes, objetos y habilidades de nuestros videojuegos favoritos para ir ganando vidas y enfrentarnos a un monstruo final.

No Game Over es un juego creado por españoles, como Tortilla de Patatas: The game o El Cuco Kiko estrena nido.  Como veréis, cada vez son más los autores españoles que se atreven a crear juegos de mesa, lo que nos hace muchísima ilusión. Los creadores de No Game Over nos enseñaron personalmente a jugar en un salón, lo que hace que el juego mole todavía más (esto no lo puedes hacer con creadores de otros paises).

Este juego es para partidas entre 2 y 6 jugadores, aunque para nosotros y por norma general el mejor número es de 3 jugadores. Las partidas son rápidas, entre 15 y 30 minutos y es adecuado para jugar en cualquier momento y compañía.

No Game Over es un juego de cartas, entre las que podremos distinguir cartas de Item y de Level (entre las que se incluyen las de Final Boss). Los dibujos los reconoceremos fácilmente, ya que son los personajes y objetos de nuestros videojuegos favoritos, y debajo de cada uno de ellos aparece descrito su funcionamiento. Lo que a mí me chifla de verdad de este juego son los nombres. No sé si es por hacer la gracia o por tema copyright (porque me di cuenta tarde y ya no lo pregunté) pero todos están un pelín cambiados.

Para muestra, un botón

¿Cómo jugar?

La mecánica de No Game Over recuerda a la de Munchking. Para empezar, haremos dos mazos, uno de Item y otro de Level, dejando aparte de momento los Final Boss. Después, repartimos a cada jugador tres vidas y tres cartas de cada tipo.

Los turnos de los jugadores se van sucediendo hasta que uno de ellos consiga 6 vidas. Las vidas se corresponden con la fuerza que tenemos a lo largo de la partida, es decir, que 4 de vida equivalen a 4 de fuerza. Se pueden ganar y perder vidas con hechizos y maldiciones a tal efecto, excepto en dos casos: la última y la sexta vida sólo se pueden perder/ganar luchando contra un monstruo.

En cada turno, el jugador debe sacar del mazo de Level una carta y enfrentarse al monstruo o villano que le salga. Ante esto, tiene dos opciones: ganar o huir. Si gana, se lleva la recompensa del monstruo y una vida; si huye con éxito  no pasará nada; sin embargo, si sale un 1 o un 2 perdemos una vida. También puede salirnos una maldición, contra la que no podremos enfrentarnos.

Nota: Cada vez que pierdes un combate ganas una ficha de 1st. Si en el siguiente combate también resultas perdedor, puedes devolver la ficha de 1st y robar una carta.

Para derrotar a un monstruo (o al menos intentarlo) el jugador podrá bajar a la mesa las cartas de su mano. Sus cartas pueden ser equipo (que se pondrá frente a él y no se descartará a menos que una carta indique lo contrario), hechizos, monstruos o maldiciones.

  • El equipo, como en otros juegos, debe ser utilizado de forma lógica. Es decir, no podremos llevar un arma de dos brazos y otro tipo de arma, pues sólo tenemos dos brazos; no podemos llevar dos cascos, etc. La fuerza del equipo se sumará a nuestro número de vidas.
  • Los hechizos se utilizan contra los monstruos que tengamos que enfrentar, restándoles puntos, habilidades, etc.
  • Las maldiciones se pueden utilizar contra jugadores o monstruos.
  • Por último, los monstruos los guardaremos para utilizarlos contra otros jugadores o para ayudarnos.
    • En el caso de usarlos contra otros jugadores, se sumará la fuerza del monstruo que el otro jugador tenga que enfrentar y la fuerza del que nosotros le tiremos. Esto puede hacer que pierda, pero si gana se lleva la recompensa de los dos.
    • En el caso de utilizarlos contra monstruos, nos los equiparemos hasta el final del combate y sumaremos su fuerza a la nuestra para enfrentarnos al monstruo que nos haya salido.

Monstruo, objetos y hechizos

Al acabar nuestro turno debemos quedarnos con sólo 5 cartas en la mano.

Los turnos de los jugadores se irán repitiendo hasta que todos menos uno estén muertos o uno de los jugadores empiece su turno con 6 vidas, en cuyo caso ya podría enfrentarse a uno de los Final Boss.

El procedimiento es el mismo que para el resto de combates, lo único que hay que hacer para ganar es sumar más puntuación que el monstruo. Sin embargo, estos monstruos son muchos más fuertes y derrotarlos puede resultar complicado.

Cosas buenas: Es un juego balanceado, que además ofrece la posibilidad de jugar a la vez contra el juego y fastidiar a tus amigos. Las cartas como ya he dicho son estupendas y merece la pena verlas. Además, el sistema de juego es fácil, lo que hace que se tarde poco en aprender a jugar. Se puede jugar en cualquier salón o convención, con amigos o gente que hayas conocido en el momento.

Cosas malas: Las cartas no se pueden enfundar. La caja viene un poco bastante justa de todas formas así que enfundarlo viene a ser misión imposible. Las instrucciones son poco claras en algunos aspectos, lo que puede dificultar el ritmo de juego.

Nota de Carmen: Un 6.5

 

 

Creo que no me dejo nada, pero si tenéis alguna duda estaré encantada de responderla en los comentarios.

 

Un saludo, ¡y hasta la próxima semana!

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