Reseña: El espía que se perdió

Estrenamos esta sección con el juego El espía que se perdió, de Zacatrus. En este juego, nuestro grupo de amigos se convertirá en un grupo de espías que viajan a una localización concreta. Sin embargo, uno de los espías se desorienta durante el camino, llegando al nuevo destino sin tener ni idea de dónde está.

Este juego está pensado para entre 3 y 8 jugadores, aunque el consenso general (no lo digo sólo yo) es que a partir de 4 personas el juego mejora considerablemente. Es un juego rápido, de unos 15 minutos como máximo cuando aprendes el funcionamiento, lo que sumado al gran número de jugadores lo hace ideal para una reunión con amigos o fiesta.

En este juego, El Espía (que se perdió) debe intentar adivinar la localización el la que el grupo se encuentra actualmente. Las posibles localizaciones se encuentran en las instrucciones y en un póster A3 que acompaña al juego.

Este es el póster

Los mazos vienen con sus respectivas bolsitas (muchísimas gracias Zacatrus!) para que cada localización se guarde en una bolsa y sea más fácil coger una nueva bolsita y por tanto un nuevo juego. En el interior de cada bolsita habrá una carta de Espía y siete cartas de localización.

Por ejemplo, este sería el sobre de Barco Pirata

¿Cómo jugar?

El Espía se juega mediante una dinámica de preguntas y respuestas. Podremos adivinar quién es el espía tanto por las preguntas que hace como por las respuestas que nos da, pero si somos muy concisos en nuestras preguntas y/o respuestas, daremos demasiadas pistas al Espía, por lo que terminará ganando la ronda. Es por esto que es importante ser poco concisos, pero no demasiado. Esto, que parece un trabalenguas, es lo más divertido de aprender cuando jugamos al Espía que se perdió.

Mis consejos

Antes de empezar a jugar, sobre todo con gente nueva, acordad si utilizáis como referencia sólo las cosas que aparecen en la carta, o cualquiera que pueda haber en esa localización. Por ejemplo, utilizando el mazo del barco, podríamos preguntar “¿Hueles a pescado?” aunque no aparezca representado un pez en la imagen, utilizando el contexto. Sin embargo, también podéis acordar hablar sólo de aquello que representa la ilustración. Pero hablarlo antes y crear un consenso hace que la partida resulte más fácil.

Durante la partida, poned las instrucciones o el póster donde todo el mundo pueda verlo bien. Si no, cuando una persona tenga que hacer el esfuerzo de mirar, todo el mundo sabrá que es El Espía.

Cosas buenas: Es estupendo para jugar en grupo, aunque sea un grupo de desconocidos en una quedada. Además, es muy fácil de transportar, y no necesitas ni el juego completo ni un tablero determinado para jugar una partida. Las partidas son rápidas y no se hacen pesadas en absoluto.

Cosas malas: Si juegas con un grupo fijo, llega un momento en el que se sabe el patrón de juego de cada uno, lo que hace más aburrido el juego.

Nota de Carmen: Un 8.

 

Creo que no me dejo nada, pero si tenéis alguna duda estaré encantada de responderla en los comentarios.

 

Un saludo, ¡y hasta la próxima semana!

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